Ícono del Cristo Orante - Capilla del Eremitorio, Monasterio del Cristo Orante

lunes, 15 de abril de 2013

Regla mariana de San Serafín de Sarov





Regla mariana dictada por San Serafín de Sarov
para las monjas del Monasterio de Divevo
y útil para los monjes


La oración comienza así:

-          Padre nuestro

Tropario del tono 6:

Ábrenos la puerta de tu benignidad,
bendita Madre de Dios,
esperando en ti no nos sentimos descarriados;
haz que seamos librados
por medio tuyo de la adversidad,
ya que eres tú la salvación de la estirpe de los cristianos.


Primera decena:

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María, llena de gracia,
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordamos la Natividad de la Santísima Madre de Dios.

Tropario del tono 4:

Tú nacimiento, oh Madre de Dios,
ha anunciado la alegría a todo el universo,
porque de ti ha surgido el Sol de justicia,
Cristo nuestro Dios,
que quitando la maldición
nos ha dado la bendición,
nos ha dado la vida eterna.

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
salva y protege a tus siervos difuntos… (nombres)
junto con los santos, en tu eterna gloria.


Segunda decena

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos la entrada al Templo de la Santísima Señora, nuestra Madre de Dios.

Tropario del Tono 4:

Hoy es el prólogo de la benevolencia de Dios,
y la proclamación anticipada de la salvación de los hombres.
La Virgen se muestra abiertamente en el Templo de Dios,
y a todos Ella anuncia la venida de Cristo.
También nosotros gritamos en alta voz:
Salve oh cumplimiento del plan del Creador.

Oh Santísima Señora, nuestra Madre de Dios,
salva, protege y une a tu Santa Iglesia
a tus siervos descarriados y perdidos… (nombres)


Tercera decena

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos la anunciación de la Santísima Madre de Dios.

Tropario del tono 4:

Hoy es el inicio de nuestra salvación,
y la manifestación del misterio eterno.
El Hijo de Dios se vuelve Hijo de la Virgen,
y Gabriel anuncia la gracia.
Por esto también nosotros gritamos con él:
“¡Alégrate, llena de gracia,
el Señor está contigo!”

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
alivia nuestras penas
y consuélanos en las aflicciones
y en las enfermedades de tus siervos…. (nombres)


Cuarta decena:

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos el encuentro de la Santísima Madre de Dios con Santa Isabel.

Eres verdaderamente digna de alabanza,
Madre de Dios, siempre bienaventurada y
toda Inmaculada y Madre de nuestro Dios.
Más insigne que los querubines
y sin comparación más gloriosa que los Serafines,
de modo incorruptible has dado a luz al Verbo de Dios;
eres realmente Madre de Dios, te magnificamos.

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
reúne a tus siervos… (nombres) que están alejados.


Quinta decena:

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos el nacimiento de Cristo.

Tropario del tono 4º:

Tu nacimiento, oh Cristo, Dios nuestro,
ha hecho brillar en el mundo la luz del conocimiento.
Por ella los adoradores de los astros
aprendieron de una estrella a adorarte,
oh Sol de justicia,
y a reconocerte a Ti,
como el Oriente venido de los alto,
¡Señor, gloria a ti!

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
otórgame a mí, que en Cristo he sido bautizado,
el revestirme de Cristo.


Sexta decena:

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordamos la Presentación del Templo de nuestro Señor y el encuentro con el justo Simeón.

Tropario del tono 1º:

Alégrate, oh llena de gracia,
Virgen, Madre de Dios,
porque de ti ha surgido el Sol de justicia,
Cristo nuestro Dios, que ilumina
a los que están en las tinieblas.
Alégrate también tú, justo anciano,
que has recibido en tus brazos
a Aquel que libera nuestras almas,
y que nos da la resurrección.

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
Concédeme hasta el último respiro
proclamar los Santos Misterios de Cristo
y con ellos que mi alma supere
las terribles pruebas.


Séptima decena:

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordamos la huída a Egipto de la Sagrada Familia

Contactio del 8º tono:

A Ti comandante que por nosotros combates,
nosotros tus devotos salvados de los peligros,
dedicamos el himno de victoria
como canto de agradecimiento,
oh Madre de Dios.
Y tú que posees una fuerza invencible,
líbranos de todos los peligros,
para que podamos gritarte:
“¡Alégrate, oh esposa no desposada!”

¡Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
sálvame de toda adversidad!


Octava decena:

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos la pérdida a los doce años del niño Jesús en Jerusalén
y el dolor de la Santísima Madre por este hecho.

Tropario del tono 7º:

Con tu espíritu ven, oh Señor,
porque eres misericordioso,
y ten piedad de mí como del publicano,
por la intercesión de tu Madre.


Novena decena:

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos el milagro de Caná en Galilea,
cuando el Señor cambió el agua en vino
por la palabra de su Madre: “¡No tienen vino!”

Tropario del tono 3º:

Refugio saludable eres Tú, oh Madre de Dios,
en el abismo de las pasiones cotidianas.
Protégenos de toda desventura
con tu bendición.

¡Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
socórrenos en todas nuestras obras y necesidades!


Décima decena:

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos la presencia de la Santísima Madre de Dios a los pies de la cruz,
cuando el dolor, como una espada, traspasó su alma.

Contacio del tono 6º:

No llores por mí, Madre,
viéndome en el sepulcro.
A tu seno sin semilla
he venido como Hijo,
resucitado y glorificado
y elevado a la gloria
continuamente como Dios,
te espero y te amo, glorificada.

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
fortalece mis fuerzas espirituales
y exalta la humildad.


Undécima decena

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos la Resurrección de Cristo.

Tropario del tono 5º:

Cristo ha resucitado de los muertos
con su muerte ha vencido a la muerte
y a los muertos les ha dado vida.

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
haz resucitar a mi alma,
y dadme una perseverancia constante
en el compromiso por Cristo.


Duodécima decena

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordamos la Ascensión del Señor

Tropario del tono 4º:

Fuiste elevado a la gloria, Cristo Dios,
alegrando a tus discípulos
con la promesa del Espíritu Santo,
y los has fortalecido con tu bendición,
porque eres el Hijo de Dios,
el Redentor del mundo.

Oh santísima Señora, Madre de Dios,
levántame de los afanes y de los pensamientos terrenos
y danos el deseo por la salvación de mi alma.


Tredécima decena

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos el descenso del Espíritu Santo sobre el Monte Sión, sobre la Madre de Dios y sobre los Apóstoles.

Tropario del tono 8º:

Bendito eres tú, Cristo, nuestro Dios,
has hecho sabios a simples pecadores,
enviando a ellos el Espíritu Santo,
y por ellos has conquistado todo el universo.
¡Gloria a ti, oh Filántropo!

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
refuerza la gracia del Espíritu Santo en mi corazón.


Cuartodécima decena

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordemos la Dormición de la Madre de Dios.

Tropario del tono 1º:

En tu nacimiento has permanecido Virgen,
en tu dormición no has abandonado al mundo, oh Madre de Dios.
Tú has sido trasladada a la vida, oh Madre de la vida,
y por tu oración rescatas nuestras almas de la muerte.

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
dadme una muerte serena y sin trabajo.


Quindécima decena

Madre de Dios, Virgen alégrate,
María llena de gracias
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas. (10 veces)

Recordamos la santa protección de la Madre de Dios sobre los cristianos

Tropario del tono 4º:

Hoy nosotros, fieles, hacemos fiesta con alegría
confortados por tu venida, oh Madre de Dios,
con los ojos fijos en tu admirable ícono,
te suplicamos con ternura:
cúbrenos con tu mando venerable,
líbranos de todo mal,
y ruega a Cristo, tu Hijo,
que salve nuestras almas.

Oh Santísima Señora, Madre de Dios,
protégeme de todo mal
y cúbreme con tu puro omoforio. Amén.

San Serafín de Sarov

1 comentario:

  1. Quisiera saber si me pueden ofrecer mas información sobre esta plegaria. No encontré ningún texto donde se diga que esto fue elaborado por San Serafin de Sarov. Y es tan hermosa, que quisiera profumdizar mas sobre su origen

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